Qué pequeño es el mundo doctor Jones…

Ésta escena (desde el minuto 11:25) siempre me ha dado que pensar, es como una alegoría a la arqueología. Empieza con una frase que resume el pequeño mundo en el que nos movemos los arqueólogos, y que dá el título a esta entrada. Acabo de volver de un congreso sobre la arqueología del Mediterráneo que se ha realizado aquí en Florencia. He tenido la oportunidad de conocer algunos españoles que habían venido para presentar varios proyectos. De varios sitios de la península, de hecho no había dos personas de la misma universidad. Después de conocernos, casi como un ritual de los congresos hemos empezado a darnos cuenta de lo pequeño que es el mundo de la arqueología. Estábamos unas diez personas, y con cada una de ellas tenía como mínimo un amigo o conocido en común. Es algo increíble, como una pequeña red que nos captura a todos y que se manifiesta en cada congreso cuando un grupo de arqueólogos empieza a mantener una conversación.

Es un ritual digno de un estudio antropológico, al principio empiezan a salir poco a poco estos lazos que nos unen, hasta que al final llegas al momento en que todos empiezan a sacar los entresijos y los problemas internos. Según la edad de los indivíduos el tema tratado será distinto, pero digamos que en una escala piramidal se reduce a realizar una crítica de el escalón inmediatamente superior, de manera que se comparte la información acerca del escalón criticado. Para bien o para mal esto nos ayuda a estar mucho más atentos porque es un mundo muy competitivo en el que podemos perdernos facilmente y acabar desgraciadamente (como muchos amigos y conocidos) siendo explotado por el jefecillo de turno.

Lo he notado en todos los estamentos de la arqueología. Aún recuerdo un viaje con algunos profesores universitarios durante los primeros años en la facultad cuando íbamos en el autobus y escuchábamos aquellos profesores que no hacían más que criticar a sus superiores y dos minutos después me encontré con varios colegas (también alumnos por aquel entonces) y nos dimos cuenta de que estábamos criticando a esos profesores porque no paraban de criticar a otros profesores.

Una pura crítica es este mundo. Guerras internas en los departamentos que no podrían solucionar ni los cascos azules. Pero es este el mecanismo que ha hecho desde los tiempos de Winckelmann y cia. avanzar a la arqueología. Por desgracia solo una mínima parte de estas críticas son realmente constructivas, pero es algo que no cambiará.

“La arqueología busca el hecho, no la verdad”. “Olviden toda idea de ciudades perdidas, lugares exóticos y agujerear el mundo” “No hay mapas que lleven a tesoros ocultos y nunca hay una X que marque el lugar” “El 70% de la arqueología se hace en la biblioteca”. Son algunas de las perlas que dice el Doctor Jones en la siguiente escena, y debo decir, que por muchos arqueólogos que haya contrarios a estas películas, dudo mucho que haya alguno que no esté de acuerdo con estas frases.

Recuerdo mi primera clase de arqueología. Uno de los profesores dijo que la arqueología no tenía nada que ver con una película de Indiana Jones y algunos alumnos se salieron de la clase. Un arqueólogo tiene pocas probabilidades de recibir un disparo de los nazis y dudo que tenga el valor de éste personaje ficticio. Dejando aparte estas cosas tengo que decir que es un mundo mucho más divertido de lo que parece. Aún hay muchas cosas por descubrir, y si eres arqueólogo y todavía no has hecho algún descubrimiento maravilloso probablemente estés buscando en el lugar equivocado.

El primer consejo que me dieron antes de matricularme fue que no lo hiciera si no quería morirme de hambre.   El primero que daría yo sería que si realmente quieres hacer algo insólito con tu vida y alejarte de la monotonía lo mejor que puedes hacer es dedicarte a esto, y si empiezas a pasar hambre lo único que tienes que hacer es moverte un poco porque probablemente estés picando en el lugar equivocado.

Florencia

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Acerca de constriktor

Soy un arqueólogo granadino que trabaja de investigador en la Universidad de Florencia haciendo una tesis doctoral sobre una excavación arqueológica en el centro de Roma. Además soy un amante de la buena música, de vez en cuando me dedico a componer, toco la guitarra, la batería y el bajo, e intento hacer sonar cualquier instrumento a mi disposición. La fotografía es otra de mis grandes (y numerosas) pasiones. Suelo tener una opinión casi sobre cualquier tema y a pesar de ello paso la mayor parte del tiempo escuchando lo que la gente quiere contarme porque siempre hay cosas nuevas que aprender.

Publicado el 3 de marzo de 2012 en Arqueología. Añade a favoritos el enlace permanente. 3 comentarios.

  1. Se te ha olvidado mencionar que esta escena transcurren en nuestra ciudad natal 😉 Me alegro mucho que estés haciendo lo que tengo te gusta Antonio, todavía me acuerdo cuando teniamos menos de 10 años y ya decías que querias dedicarte a esto! Espero que si algún día te pasas por el pais vecino del norte, pases a visitarme! Un abrazo, Pedro Lopez

  2. jeje, gran frase también cuando sale de la cueva y se encuentra solo y dice: “se han perdido todos menos yo…”

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