Echoes, en Pompeya

Esta es una historia que mezcla tres de mis grandes pasiones: Música, Arqueología y Fotografía. Todo empezó en los últimos años del instituto. Mi padre nos hablaba de una película que había visto en su juventud. Pink Floyd Live at Pompeii. Nos contaba algunas cosas increíbles de aquel concierto que los Pink Floyd dieron a puerta cerrada en el anfiteatro de Pompeya.

Siempre he sido un amante de la geología, y la idea de una ciudad descubierta bajo las cenizas del Vesuvio me parecía algo impresionante. Si a esto le añadimos el interés por la música creamos un cóctel explosivo.

En el año 1971 Pink Floyd sacó a la venta un album llamado Meddle. Una portada bastante psicodélica. Una especie de popurrí de canciones de muy diversos géneros musicales. Podemos encontrar desde un blues cantado por un perro aullando, rock progresivo, un estadio cantando You’ll never walk alone, multitud de pitidos indescifrables y una cara B de 23 minutos que es la verdadera esencia del disco.

Para una persona normal puede convertirse en un disco infumable, pero para alguien con experiencia musical alcanza el nivel de obra de arte.

Echoes es la cara B. Parece casi una broma. Escuchas la cara A del vinilo y es complicado entender un disco así, pero luego le das la vuelta y encuentras la verdadera esencia del disco. Una canción que marcaría un antes y un después en la música de los años 70.

Pink Floyd había experimentado ya mucho desde finales de los 60, incluso había pasado por su fase sinfónica con Atom Heart Mother, una suit que mezcla psicodelia con las sinfonías musicales de cámara de mediados del siglo XX. Todo muy inglés.

Con Echoes vuelven a cambiar el rumbo de su carrera musical. No por casualidad, en 1971 el director de cine Adrian Maben les propone realizar un directo en el anfiteatro de Pompeya a puerta cerrada. Algo que se ha querido poner en contraposición a los grandes festivales musicales surgidos a finales de los 60. Tenía que ser todo lo contrario a Woodstock o la isla de Wight. Un concierto sin público. Solo ellos, su equipo, las ruinas y el volcán.

La cinta fue estrenada en 1972 y desde entonces ha sufrido varias adiciones y cambios como consecuencia de la pérdida de una parte de las cintas originales a la hora del montaje. Una larguísima historia.

El caso es que mi padre nos habló a mi y a mi hermano de aquella película y gracias a internet unos años después la pudimos conseguir. Desde aquella tarde que vimos el dvd tanto mi hermano como yo nos enamoramos de Pompeya. Espero poder volver algún día allí con mi hermano.

En el verano del 2008, tras mi primera estancia en Italia y un par de intentos fallidos de ir a Pompeya durante el curso anterior, no paraba de experimentar con los instrumentos que tenía. Una tarde, supongo mientras esperaba que algún cliente llegase a la fábrica estaba probando algunos sonidos nuevos con la guitarra cuando tuve al idea de hacer algunas pruebas de grabación de la segunda parte de Echoes, el fragmento que pone fin al video de los Pink Floyd.

Recuerdo que no tardé ni media hora en grabar todas las pistas. De ahí su sonido estilo garage. Sin mezclas raras, con mucho ruido. La voz la grabé en dos pistas separadas para crear el efecto doppler. No se escucha demasiado bien, era simplemente una prueba. Sin embargo el resultado para mi fue sorprendente. La batería la grabé directamente con el micrófono del ordenador, y obviamente en aquel entonces mi calidad como baterista dejaba mucho que desear después de casi un año sin tocar. Por todo eso el resultado me parece más que digno.

En mi reciente primer viaje a Pompeya quise aprovechar el momento para grabar algunas tomas con el teléfono para montar el video que incluyo en esta entrada. La calidad es bastante baja. El poco peso del teléfono le quita estabilidad y a veces complica las tomas, sin embargo los encuadres me parecen bastante decentes, y me ha divertido bastante el juego con las sombras.

El caso es que he montado el video y me apetece compartirlo. Espero que os guste.

Se lo dedico a mi padre y a mi hermano.

Florencia, 15 de abril del 2012

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Acerca de constriktor

Soy un arqueólogo granadino que trabaja de investigador en la Universidad de Florencia haciendo una tesis doctoral sobre una excavación arqueológica en el centro de Roma. Además soy un amante de la buena música, de vez en cuando me dedico a componer, toco la guitarra, la batería y el bajo, e intento hacer sonar cualquier instrumento a mi disposición. La fotografía es otra de mis grandes (y numerosas) pasiones. Suelo tener una opinión casi sobre cualquier tema y a pesar de ello paso la mayor parte del tiempo escuchando lo que la gente quiere contarme porque siempre hay cosas nuevas que aprender.

Publicado el 15 de abril de 2012 en Arqueología, Música, Viajes y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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